Bhakti Yoga, o el camino de la devoción está basado en una doctrina «Amor es Dios y Dios es amor». El Bhakti yogi experimenta la separación y anhela conocer o vislumbrar a su amada. Nada le atrae, nadie llama su atención y todo lo demás carece de sentido. Swami Vivekananda sostiene el Bhakti Yoga es la forma más directa y la más breve para experimentar lo divino. No hay nada más que amor y el Bhakti Yoga es la religión del amor. Bhakti Yoga atrae particularmente a aquellos de naturaleza emocional. El Bhakti yogi está motivado principalmente por el poder del amor y ve a Dios como la encarnación del amor. A través de la oración, adoración y ritual él se entrega a Dios, canalizando y transmutando sus emociones en amor incondicional o devoción. Al corear o cantar las alabanzas de Dios se forma una parte substancial del Bhakti Yoga. Luego de su primera visita al occidente, Swami Vivekananda retorno a la India, donde fundo la Orden Ramakrishna en 1898. La vida y obra de Swami Vivekananda tienen la vastedad y profundidad que corresponde a un gigante espiritual de su talla. El construyo su obra sobre la base de su total renunciacion. Su mensaje esta atravesado por una fuerza incontenible que ha levantado, y levanta, a miles del pozo del pequeno yo. Su pasion fue demostrar a todos su inherente grandeza, hacer de los hombres un solido bastion de espiritualidad. Vivekananda queria que cada uno reconociera su naturaleza divina y se erigiera como un faro en la costa, arrojando luz para guiar a otros a traves de la oscuridad del oceano del mundo. Amaba a Dios en todas sus manifestaciones, pero especialmente en su pura expresion humana. Invoco como uno, sino el unico, de los principios de la Orden, el del servicio a Dios en el hombre, destacando que servicio y adoracion son uno. Queria que cada uno se volviera consciente de su propia fuerza espiritual como la de otros y que manifestara esta conciencia en un incansable servicio a la humanidad toda.