Esta elección por parte de Dios brota total y exclusivamente de su amor: un amor del todo gratuito. Leemos: 'No porque seáis el más numeroso de todos los pueblos se ha prendado Yahvéh de vosotros y os ha elegido, pues sois el menos numeroso de todos los pueblos; sino por el amor que os tiene y por guardar el juramento hecho a vuestros padres, por eso os ha sacado Yahvéh con mano fuerte y os ha librado de la casa de servidumbre' (Dt 7, 7-8). Lo mismo expresa con lenguaje imaginativo el Libro del Éxodo: 'Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí' (Ex 19, 4).