Tras el reencuentro de Ariadna con su padre y abuelo, y el circo que la vio nacer, su más profundo descubrimiento, no impide a la troupe del Bosque Marchito, alejarse de nuevo y continuar la centenaria travesía. Le dejan la sensación, de que el haberse vuelto a ver, hubiese sido importante solo para ella. Pero el grupo de elfos y seres elementales, que eligió hace cien años a un circo, para refugiarse después de que su mundo se desapareciera en segundos, tiene razones urgentes para marcharse. Despertaron al maléfico poder que dormía hace más de medio siglo en un museo, y ahora, los buscan quienes desde hace tiempo desean saber de ellos, y también quien los quiere destruir. Ariadna es ajena a los misterios que envuelven al circo, pero, como le dijeron cuando regresó: Dejarás de ser una simple espectadora para ser parte del show; sabe que la función no termina cuando baja el telón. Y tampoco el amor, aquel que encendió tan profundo como a su nueva esencia. El mismo por el que deberá ofrecer su vida a las fuerzas oscuras, para aprender a salvarlo; y salvar también a la troupe.