Cuba: la patria es un juguete roto (2025) es un ensayo visual y literario que combina fotografía artística y reflexión crítica sobre la crisis contemporánea de Cuba. Concebido por los fotógrafos cubanos Yamel Santana y Lídice González, el libro reinterpreta los imaginarios patrióticos y revolucionarios a través de una serie de instalaciones fotográficas con soldaditos de juguete. Cada imagen dialoga con textos de intelectuales, artistas, músicos e investigadores, ofreciendo un testimonio colectivo de la fragilidad de una nación. El proyecto nació en La Habana en 2020, durante las protestas del 27 de noviembre frente al Ministerio de Cultura, y fue creciendo en paralelo al éxodo de sus autores hacia Europa. Con veinte fotografías y veinte ensayos, la obra encarna la mirada crítica de una generación que vivió el derrumbe de un país desde dentro y desde fuera, transformando la memoria íntima en arte y denuncia. Este libro no es solo un registro visual: es un refugio creativo, una crónica de exilio y una metáfora de la patria herida.