Las primeras referencias escritas acerca de la celebración de corridas de reses bravas en la villa de Bilbao se remontan al año de 1515. Desde 1882 se han celebrado en la plaza de toros de Vista Alegre más de mil cien corridas de toros, un número similar de novilladas —con picadores y sin ellos— y varios centenares de festivales de objetivos muy variados. Entre estos últimos destacan los promovidos por el Club Taurino de Bilbao durante más de medio siglo a favor de las instituciones propietarias del coso: la Santa Casa de Misericordia y el Santo Hospital Civil de Basurto. En estos cinco siglos de tauromaquia botxera, uno de los acontecimientos taurinos más sobresalientes fue la alternativa de José Redondo, el Chiclanero, que resultó herido de gravedad en la Plaza Mayor de la Villa, o Plaza Vieja, junto a la actual iglesia de San Antón. Los festejos celebrados en este escenario han sido inmortalizados en numerosas estampas gracias al pincel de Manuel Losada. Otro festejo muy sobresaliente fue la novillada que en 1851 se lidió en la Plaza Nueva, como parte del programa de actos con que se inauguró.