Todo cristiano debe de creer en la preservación de la Palabra de Dios. No es que la Biblia estuvo desaparecida y que los críticos textuales modernos la están restaurando con la suposición de que ellos están depurando los "errores" y eliminando los textos "añadidos", cuando ni siquiera ellos saben que es parte del texto griego del Nuevo Testamento y que no lo es.