Honrar a los antepasados es una parte importante de las prácticas espirituales africanas, más concretamente en las tradicionales yoruba. En la práctica yoruba, Egun es quien representa la espiritualidad de nuestros antepasados, porque ellos son y serán siempre el centro de nuestro ADN. Cuando Egun empezó a flotar y danzar sobre las maderas de los barcos cargados en sus vientres de seres ancestrales (nuestros antepasados). Atrás dejaban a sus padres, madres, hermanos, esposas e hijos. Atrás quedaban también sus bosques, plantaciones y linajes, pero con ellos venían sus orishas, dentro de ellos. Y para remediar ese dolor y olor a muerte, hombres y mujeres acudían al verbo, y entre plegarias, ruegos y alabanzas, buscaron alimento espiritual que les alentara a tratar de seguir subsistiendo. Muchos lo lograron, otros tantos, no. Okokán lami waiyé, okokán lami orun. Okokán lami waiyé, okokán lami orun. Gbogbo orisha, unbo lami waiye, okokán lami orun... El propósito de este libro es compartir un poco el tema de Egun con todas aquellas personas que han sido consagradas en ceremonia de Yoko Osha, pero principalmente los cantos lucumi del Oro a Egun. Estos cantos son los que el Oba Oriaté entona ante el altar de Egun antes de la celebración de ceremonias importantes como lo es la celebración de una iniciación de un aleyo (neófito) en nuestra Regla de Osha/Regla Lucumi. Se presentan con su traducción al español para una mejor comprensión de lo que el yoruba/lucumi expresa en cada uno de ellos. E incluido un Apéndice de todos los cantos sin traducción para un mejor seguimiento en el momento de su estudio y aprendizaje.