Cuando hablamos de Economía Naranja, necesariamente tenemos que pensar en el Presidente de Colombia Iván Duque, quien junto al asesor Consultor Felipe Buitrago pone por escrito todo lo que tiene que ver con bienes creativos y servicios creativos, tales como: Bienes creativos, Artes visuales, Artesanía, Audio visual, Diseños, Servicios Creativos, Arquitectura, Cultura y recreación, Investigación y desarrollo etc. Para aplicarlo en Colombia inicialmente, pero, ya en América Latina está puesta en marcha con éxito creciente. Aunque ya desde el 2001 se está hablando de una economía creativa cuando John Howkins acuña este término. La gran ventaja de la Economía Naranja con relación a la economía tradicional, es que su fuerte está en la gente talentosa de cada país, las cuales ponen en marcha su creatividad sin que sea necesario participar con infraestructura fuerte. La gran competencia de la Economía Naranja está en la creación por ejemplo de películas, videojuegos, canciones, softwares y una larga lista que tiene que ver con la cultura y el conocimiento. La Economía Naranja va a la vanguardia, a pasos gigantescos en gran cantidad de países por su gran proyección de poder cultural que genera riquezas. La Economía Naranja hace referencia a todas aquellas actividades que se encuentren directamente relacionadas con el mundo de la cultura, el arte o la creatividad. Transformando las ideas en bienes y servicios relacionados con el mundo de la cultura. En verdad, la oportunidad de desarrollo de la economía y la creatividad pueden ser catalogadas como una actividad infinita siempre y cuando los participantes se mantengan promoviendo la creatividad, el talento y la cultura, con el objetivo entre otros de generar riquezas fuera de la economía tradicional.