De la Edad Media nos ha llegado una importante cantidad de manuscritos y grimorios repletos de prácticas mágicas, correspondencias astrológicas, relación y jerarquías de ángeles y diablos y todo tipo de sellos, amuletos, técnicas esotéricas y rituales Su lectura, nos ha facilitado el conocimiento de antiguas prácticas de hechicería. Desde la formación de aquelarres, antiguos encantamientos, conjuros, invocaciones, pócimas, filtros, elaboración de pentáculos, signos y números mágicos, hasta instrucciones sobre la forma de comunicar y pactar con ángeles , arcángeles y demonios Posiblemente, los 50 grimorios, más importantes conocidos, de forma extractada y como referencia, se relacionan en este libro, unos aceptados mundialmente como auténticos y otros considerados falsos en cuanto a fecha real de publicación y autoría. La autoría no tiene en los grimorios mayor importancia pues la mayoría son apócrifos (El término apócrifos, es una expresión utilizada ante la falta de autor, cuando: se trata de escritos revestidos de un aura de magia y misticismo). La autoría de algunos grimorios solía atribuirse a personajes de la historia, bien para eludir la censura eclesiástica, o para enmascarar el autor real, tal es el caso de Platón, Alberto Magno, Salomón, Paracelso, Hermes, etc. circunstancia que no suponía restar merito a su contenido esotérico, presentación, ilustraciones, sellos, firmas y lenguaje, todo muy cuidado en apariencia, con el fin de hacer misteriosas cuando no mágicas las ilustraciones y palabras empleadas.. Son diversas las teorías sobre la paternidad de la palabra grimorio, posiblemente la más aceptada proviene del italiano rimario que significa "composición de versos". Con el paso del tiempo la palabra habría cambiado a grimario y posteriormente a la actual grimorio .