¿Cómo puede un pueblo de apenas quinientas almas derrotar a un ejército de más de cien mil soldados? Ninguna magia evidente. Ningún héroe legendario. Ninguna fuerza militar comparable. Y, sin embargo, lo impensable ocurrió. En Varda, la lógica de la guerra comienza a tambalearse. Los números dejan de tener sentido. Lo que parecía imposible se convierte en una pregunta obsesiva: ¿qué es lo que realmente puede cambiar el destino de un mundo? ¿Es la estrategia? ¿El coraje? ¿El silencio que precede a la decisión? ¿O ese instante preciso en el que una mente ordinaria se niega a someterse al miedo