Guerras, migraciones masivas, atentados, catástrofes climáticas, crisis y pandemias: escenarios apocalípticos muy diversos nos confrontan con una inminente amenaza de hundimiento y extinción. Y mientras vamos de catástrofe en catástrofe, nuestra verdadera vida se asfixia y se ve reducida a una pura supervivencia. Sin embargo, la esperanza nos abre tiempos futuros y espacios inéditos, en los que entramos soñando. Es toda una manera de existir, que no resulta de hechos dados, sino que posibilita nuevos acontecimientos precisamente cuando más imposibles parecerían. De la desesperación más profunda nace también la esperanza más íntima. La esperanza nos lanza hacia lo desconocido, nos pone camino de lo nuevo, de lo que jamás ha existido. En el espíritu humano anida la capacidad de hacer fecundo lo más yermo. Ilustran este libro obras de Anselm Kiefer, uno de los artistas contemporáneos de mayor prestigio. Una afinidad intelectual une al artista y al filósofo, que escogieron juntos las obras aquí presentadas. De la desesperación más profunda nace también la esperanza más íntima. La esperanza nos lanza hacia lo desconocido, nos pone camino de lo nuevo, de lo que jamás ha existido. Byung-Chul Han (Seúl, Corea del Sur, 1959) estudió Filosofía en la Universidad de Friburgo y Literatura Alemana y Teología en la Universidad de Múnich. En 1994 se doctoró por la primera de dichas universidades con una tesis sobre Martin Heidegger. Ha sido profesor de Filosofía en la Universidad de Basilea; de Filosofía y Teoría de los Medios en la Escuela Superior de Diseño de Karlsruhe y de Filosofía y Estudios Culturales en la Universidad de las Artes de Berlín.Es autor de más de una veintena de títulos, casi todos ellos publicados en castellano por Herder Editorial. Anselm Kiefer (Donaueschingen, 1945) es uno de los artistas contemporáneos de mayor renombre internacional. Su vastísima producción abarca desde obras en formatos clásicos como pinturas, esculturas, dibujos, xilografías, acuarelas y fotografías hasta instalaciones monumentales y piezas de diversos tipos. En sus creaciones, realizadas en diversos talleres con equipos de colaboradores, emplea desde materiales clásicos hasta otros que, por su propio arcaísmo, son artísticamente más innovadores y simbólicos, como el plomo, el cemento, el vidrio, materias textiles, cenizas y plantas. Su arte, en el que se entremezclan la plástica con la escritura, y la mitología con la historia y la filosofía, es una reflexión sobre la fuerza de reviviscencia espiritual que anida en las ruinas materiales y morales.Desde 1993 vive y trabaja en Francia. Sobre él estrenó Wim Wenders una película documental en el último festival de Cannes: Anselm. El murmullo del tiempo.