Sigmund Freud, considerado el padre del psicoanálisis y una de las figuras más influyentes no solo de los siglos XIX y XX, sino de toda la historia, encarnó como nadie la búsqueda del ser humano por comprender y controlar su propia mente. Este médico de origen austriaco dedicó su vida a intentar explicar y anticipar el comportamiento humano, enfocándose especialmente en los eventos ocurridos durante la infancia. Según él, muchos de los conflictos que afectan nuestra conducta tienen su origen en lo más profundo de la mente, una zona misteriosa y poco explorada. Por eso, Freud sostenía que la única manera verdaderamente efectiva de abordar estos problemas es a través del psicoanálisis. En este breve escrito se desarrolla una idea central: la cultura, entendida como un sistema que impone normas y condicionamientos sociales, nos limita. Nos impide actuar con libertad, tanto a nivel individual como colectivo, al reprimir nuestras tendencias más instintivas y naturales.