Escribo este libro porque quiero desmentir dos mentiras: la primera es que Israel solo habría sido creado en 1948 como una aventura colonial, cuando en realidad los judíos tienen en esa tierra una continuidad de miles de años, siendo la única población auténticamente originaria, de hecho, son la primera y más antigua nación-estado de la historia de la humanidad. La segunda mentira es que no existe un Estado palestino exclusivamente por maniobras y oposición de Israel, cuando en verdad es por la negativa y rechazo, primero de los países que integraban la Liga Árabe y después de los propios palestinos a las diversas propuestas de paz que les han sido ofrecidas, entre otras razones, debido a que por demasiado tiempo se ha querido la destrucción de un Estado más que la creación de otro nuevo.