Relacionada con la fe, la geografía del cuerpo humano se muestra rica en lugares. Pies que andan o desandan veredas, manos que agarran o sueltan, oídos que escuchan o están cerrados# Pero probablemente no haya otro lugar con un papel tan peculiar como los ojos. Antes del contacto físico #y contando con que también hay ojos ciegos#, ellos son los vigías encargados de vislumbrar cuando aún están lejos tanto las presencias deseadas como las indeseables. Por eso los ojos bien pueden ser considerados como una auténtica puerta de la fe, como le sucede al discípulo amado cuando descubre la presencia del Señor resucitado a la orilla del lago de Galilea (Jn 21). Porta fidei, la «puerta de la fe», es precisamente el título que Benedicto XVI ha dado al motu proprio con el que convocaba este «Año de la fe». Un año que va desde el 11 de octubre de 2012 al 24 de noviembre de 2013. La fecha de inicio no es casual, ya que en ella se celebra el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y los veinte años de la publicación del Catecismo de la Iglesia católica. Para la conmemoración de esta efemérides, tres de los más importantes y significativos autores en el campo del pensamiento religioso y teológico español #los tres, en gran medida, hijos de ese Concilio cuyo recuerdo celebramos# nos brindan sus reflexiones a propósito de la fe. Con los ojos fijos en Jesús, cada cual con su estilo y su genio particular, los tres van desgranado aquellos aspectos relativos a la fe cristiana que puedan ayudar a los lectores a personalizarla y hacerla cada vez más propia. Porque de eso es de lo que se trata. Los distintos apartados para la reflexión personal o en grupo que acompañan a los textos ofrecen igualmente diferentes modos de lectura del libro y la posibilidad de poder trabajar con él. Tres maestros como José Antonio Pagola, Juan Martín Velasco y Dolores Aleixandre nos ofrecen caminos complementarios para personalizar y crecer en la experiencia de fe. Juan Martín Velasco (Santa Cruz del Valle, Ávila, 1934#Madrid, 2020) fue un sacerdote y filósofo y uno de los mejores teólogos españoles de la segunda mitad del siglo XX. Tras realizar sus estudios eclesiásticos en Madrid, donde fue ordenado sacerdote, se doctoró en Filosofía por la Universidad Católica de Lovaina y estudió Teología Fundamental y Ciencias de las Religiones en Friburgo. Fue párroco, delegado diocesano de Emigración en Ávila y rector del Seminario de Madrid (1977-1987), si bien destacó principalmente en la docencia y la investigación. Fue profesor de Fenomenología de la Religión en la Universidad Pontificia de Salamanca y en la Facultad de Teología #San Dámaso# de Madrid. Además de impartir cursos en varias universidades y facultades (civiles y religiosas), durante 16 años, dirigió el Instituto Superior de Pastoral de Madrid. Experto en mística, es autor de multitud de libros, artículos y colaboraciones sobre el hecho religioso, la experiencia de la religión o el fenómeno místico, muchos de ellos en PPC.