¿Quién dijo que no puedes hacer realidad los planes que Dios trazó para tu vida? Aunque el tiempo haya pasado sin pedir permiso, lo que Él estableció para ti no tiene fecha de expiración, claro está, a menos que tú misma lo des por terminado. ¡Pero tú no fuiste creada para rendirte! Este libro es un recorrido de fe, sanidad y propósito. Abro mi corazón para compartir experiencias que marcaron mi historia, momentos que me hicieron crecer, caer, levantarme y volver a creer. Cada página está tejida con vivencias reales, con lágrimas que no destruyeron, sino que prepararon el terreno para lo que Dios quería construir. Lo comparto contigo porque anhelo que recuerdes que no hay límites que, de la mano de Dios y con determinación, no puedas vencer. Los fracasos, las pérdidas, el pasado, todo puede ser redimido cuando caminas con Él. No estás sola. Yo también estuve allí. ¡Caminemos juntas hacia lo que Dios ya soñó para ti!