Una vez más el autor nos lleva de una manera sencilla pero muy profunda al I Siglo, aquí podemos mirar el inicio de la Iglesia de Cristo, las evidencias de como eran nuestros hermanos, el desarrollo de su adoración en los cultos, los rastros judaicos en su formación, las alabanzas que cantaban y su formación desde los Salmos. Ricardo Barrera nos lleva por medio de la historia, cultura y arqueología a mirar evidencias inigualables que confirman nuestra fe más allá de la propia razón y reflexión. Para los amantes de las escrituras este libro sera de gran apoyo apologético y bendición en su defensa de la fe.