El libro está dividido en dos partes claramente diferenciadas. Para que el lector pueda comprender sin ningún problema la segunda parte del libro es necesario que conozca la primera, lo que le permitirá ambientarse y conocer aquel mundo de expansión y conquista. El autor pretende “trasladar” al lector al siglo III a.C., para que éste se ubique y la lectura pueda resultarle grata y amena.Una vez leída la primera parte, el lector estará perfectamente informado y orientado para no tener ninguna dificultad en lo que el autor pretende demostrar: La ubicación de la antigua ciudad de Baécula, las alturas en las que el general cartaginés Asdrúbal Barca pudo tener sus campamentos y los lugares en los que se debieron de producir las batallas de Baécula y la de Silpia en los años 208 y 206 a.C., respectivamente.Durante el siglo III a.C. romanos y cartagineses mantuvieron tres guerras púnicas pos el dominio del Mediterráneo y por la supremacía como potencias de aquella época. Debido a la derrota de los cartagineses en la primera guerra, Amílcar Barca -padre de Aníbal, Asdrúbal y Magón-, juró e hizo jurar a sus hijos odio eterno a los romanos. Por este motivo decidió atacar a Roma, pero esta vez por el norte de la península Itálica. Para poder llevar a cabo su ofensiva decidió hacerlo por Iberia, donde murió en un enfrentamiento. Su yerno Asdrúbal “el bello” tomó el mando del ejército cartaginés y, tras su muerte, también en Iberia, lo sucedió su cuñado Aníbal, quien llegó hasta las puertas de Roma después de un penoso paso por los Alpes. Todo esto podrá conocerlo el lector detalladamente, así como las innumerables batallas que mantuvieron entre ellos y contra los pueblos nativos de Hispania: íberos, celtíberos y celtas. Los pueblos hispanos, manejados al antojo de unos y otros, fueron derrotados, básicamente por no haber formado y mantenido una gran alianza entre ellos, y por la falta de jefes competentes capaces de organizarlos y dirigirlos. El lector podrá conocer, entre otros enfrentamiento: la toma de Arse o Saguntum (Sagunto), Astapa (Estepa), Salmantica (Salamanca), Baécula (posiblemente Bailén) y Silpia (posiblemente Espelúy). Antes de todo esto habrá visto cómo se organizaban las legiones romanas, las falanges cartaginesas y el modo de lucha en catervas de los pueblos nativos.El libro está ilustrado con varias fotografías aéreas y también sobre el terreno realizadas por el autor, así como planos e ilustraciones. Recomendado para todo aquel que disfrute conociendo la historia de Europa, en este caso de España, ya que el autor considera que esta guerra fue el embrión de nuestra actual nación (España). Un libro muy interesante, igualmente, para profesores y arqueólogos.