El libro Juan N. Cortina: una leyenda al sur de Texas, fluctúa entre la realidad al intentar recrear algunos de los momentos más importantes en la vida de Cortina y, la ficción, al señalar que su muerte en 1894, no fue real, sino una forma de permitirle regresar a la frontera y con ello, eludir la persecución judicial que sufría en Texas. Se inicia con un recuento de sus antecedentes familiares desde su tatarabuelo Blas María de la Garza Falcón a finales del siglo XVI hasta José Salvador de la Garza Elizondo a mediados del siglo XIX, una larga estirpe de conquistadores, colonizadores y grandes caudillos, de su abuelo el vasco español don Joseph de Goseoscochea y su padre Don Trinidad Cortina, en donde se adivina un probable origen judío sefaradí. Nos ubica en una época y un territorio profundamente problemáticos, en la frontera entre los estados mexicanos de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila con el estado de norteamericano de Texas. Un territorio que fue el punto de encuentros y desencuentros entre la cultura estadounidense y la cultura mexicana. La franja entre el Río Nueces y el Río Bravo, su colonización, el tipo de gente que lo habitó, el origen de su predisposición a la violencia, las luchas contra las tribus nómadas. Algunas de las costumbres más comunes, la lucha contra la muerte de mujeres y niños por enfermedad, su alegre sentido del humor. Como una forma de recrear la época, en el libro se entrelazan: 1. Las supuestas palabras de Cortina que inician el libro con una especie de ritual de iniciación, en el que es poseído por el espíritu del Puma. También narra algunos acontecimientos de su infancia, la guerra contra los apaches, contra la República de Texas, las batallas por el federalismo en México y finalmente, su participación en la guerra entre Estados Unidos y México y su enlace con el Batallón irlandés de San Patricio al lado del ejército mexicano, para finalmente, contar las causas de su insurrección en Texas en 1859. 2. las palabras del autor para reafirmar su interés particular en Cortina, la hipótesis de Cortina no murió en 1894, sino que su muerte fue el resultado de un acuerdo con el presidente Porfirio Díaz, como condición para que se le permitiera volver a la frontera, la suposición de que Cortina pudo haber participado en la rebelión de Catarino E. Garza en Laredo, para terminar estableciendo una identificación entre el Espíritu del Puma de Cortina y la lucha centenaria de la Universidad Nacional de México en defensa de la libertad de cátedra y su autonomía. 3. Las tres conferencias de un maestro universitario, Roberto de la Peña, sobre las causas, desarrollo y repercusiones de la Guerra entre Estados Unidos y México, que concluye en la rebelión de Juan N. Cortina. y; 4. La narración del Capitán José María Elizondo, que conoce a Cortina como parte de sus investigaciones sobre la insurrección de Catarino E. Garza y que por ordenes de presidente Porfirio Díaz se encarga de preparar los supuestos funerales del general, lo acompaña de regreso por barco a la frontera y se se convierte en su biógrafo y confidente para preparar las condiciones que permitan la rehabilitación política y militar de Cortina después de 14 años de permanecer en prisión en la Ciudad de México. Es un Libro de historia o una historieta, que se lee fácil y que resulta entretenida.