Este libro de los cuatro temperamentos: SANGUÍNEO, COLÉRICO, MELANCÓLICO y FLEMÁTICO, son la guía, para facilitar la crianza de nuestros hijos, cada persona es una creación única de Dios, con talento y dones individuales. Esta teoría antigua de los cuatro temperamentos, fue originada por Hipócrates, hace más de 400 años, si estudiamos los cuatro temperamentos, examinando nuestros puntos fuertes y débiles, aprenderemos cuál es nuestro temperamento, el de nuestros hijos y a las personas que nos rodean, ninguna persona es 100% uno de los cuatro temperamentos, pero sus fortalezas y debilidades les darán el resultado de cual es su temperamento. Nuestro temperamento lo heredamos: 50% de los padres 25% de los abuelos 20% de los bisabuelos 5% de los tatarabuelos Al estudiar los cuatro temperamentos, podemos disciplinar a nuestros hijos, de la manera adecuada, ya que la disciplina no debe ser vista como un castigo, sino como una guía, que ayuda a los niños a desarrollar habilidades importantes para su vida. Salmo 127:3 La herencia de Dios son los hijos, cosa de estima, fruto del vientre.