La vida del cristiano es un desafío, pues el primer lugar donde hemos de dar testimonio de un evangelio transformador es en nuestros hogares. Ahí donde nos conocen de cada día, ahí donde conocen nuestros puntos débiles debe de ser el lugar perfecto para mostrar un evangelio que transformó para bien nuestras vidas. Cuando Jesús libertó al endemoniado de Gadara en el evangelio de Marcos lo envió a su casa, con los suyos, cuando perdonó los pecados del paralitico lo envió a su casa, cuando tuvo ese encuentro con la mujer de Samaria en Juan 4, le envió con su marido. Todo esto nos enseña que los primeros en dar testimonio de un cambio a causa del evangelio son los nuestros. Ahí donde hicimos daño es donde debemos de llevar sanidad, ahí donde fuimos rebeldes debemos de mostrar obediencia. Trayendo el Evangelio al hogar es lo que todos los cristianos debemos de hacer, lograr la salvacion de los nuestros pues de que nos serviria ganar OTRAS almas si los de casa se pierden.