La ciencia de los “animales del cielo” es muy antigua y su estudio es absorbente. En el espacio que rodea a la Tierra -que conocemos como el zodíaco- existe la forma de cada animal. Esta forma toma cuerpo periódicamente cuando llega la estación correspondiente.La gran fórmula del año oculta dentro de sus conmutaciones geocéntricas todos los misterios de la Creación en la Tierra.Todo cuerpo que se mueve en el espacio es un esferoide y se precipita casi con la misma forma porque el espacio tiene escondidas las propiedades geométricas de la esfera en el plano de la mente del espacio.El verdadero ocultista lleva a cabo las correspondencias, descubre las correlaciones, percibe la unidad, trasciende la diversidad y consigue la maestría.