The New York Times bestselling author of The Time in Between returns with a magnificent new novel set in 1860s Mexico City, Havana, and Spain about a self-made man who loses his fortune overnight but finds his destiny as he works to restore a legendary vineyard to its former glory, and to win the love of the combative widow who once owned the property. Now available in Spanish. Mauro Larrea sees the fortune that he had built after years of hardship and toil come crashing down on the heels of a calamitous event. Swamped by debts and uncertainty, he gambles the last of his last money in a daring move that offers him the opportunity to resuscitate his fortune. But when the unsettling Soledad Montalvo, wife of a London wine merchant, comes into his life, her passionate intensity lures him toward an unanticipated future. La Templanza spans diverse worlds, from the young Mexican republic to magnificent colonial Havana; from the West Indies to the Jerez of the second half of the nineteenth-century, when its wine trade with England turned the Andalusian city into a legendary cosmopolitan enclave. A novel replete with glories and defeats, with silver mines, family intrigues, vineyards, and splendid places whose grandeur has faded in time, La Templanza is a story of resilience in the face of adversity, of a lifeline forever altered by the force of passion. Praise for María Dueñas "A wonderful novel, in the old and good tradition, with intrigue, love, mystery and tender, audacious and clean-cut characters." -- Mario Vargas Llosa, recipient of the 2010 Nobel Prize in Literature "Evocative, tender, and lush; a wonderful experience of times and lives in turmoil." -- Diana Gabaldon, #1 New York Times bestselling author "María Dueñas is a true storyteller. She weaves a spell, conjuring the heat and the glamour, the hardship and the thrill of Morocco and Spain in the late 1930s." -- Kate Morton, New York Times bestselling author María Dueñas es doctora en filología inglesa. Tras dos décadas dedicada a la vida académica, irrumpe en 2009 en el mundo de la literatura con El tiempo entre costuras , a la que sigue en 2012 Misión olvido . Ambas novelas se han convertido en grandes bestsellers internacionales, con traducciones a 35 lenguas. La adaptación televisiva de El tiempo entre costuras logró un clamoroso éxito de audiencia y ha sido reconocida con numerosos galardones. La Templanza es su tercera novela. Para más información visita MariaDuenas.es. La Templanza (Spanish Edition) 1 ¿Qué pasa por la cabeza y por el cuerpo de un hombre acostumbrado a triunfar, cuando una tarde de septiembre le confirman el peor de sus temores? Ni un gesto fuera de tono, ni un exabrupto. Tan sólo, fugaz e imperceptible, un estremecimiento le recorrió el espinazo y le subió a las sienes y le bajó hasta las uñas de los pies. Nada pareció variar sin embargo en su postura al constatar lo que ya anticipaba. Impertérrito, así permaneció. Con una mano apoyada sobre el nogal recio del escritorio y las pupilas clavadas en las portadoras de la noticia: en sus rostros demacrados por el cansancio, en sus vestimentas de luto desolador. —Terminen su chocolate, señoras. Siento haberles causado este contratiempo, les agradezco la consideración de venir a informarme en persona. Como si fuera una orden, las norteamericanas acataron el mandato en cuanto el intérprete les tradujo una a una las palabras. La legación de su país les había facilitado aquel intermediario, un puente para que las dos mujeres llenas de fatiga, malas nuevas e ignorancia de la lengua lograran hacerse entender y cumplir así el objetivo de su viaje. Ambas se llevaron las tazas a la boca sin ganas ni gusto. Lo hicieron por respeto, seguramente. Por no contrariarle. Los bizcochos de las monjas de San Bernardo, en cambio, no los tocaron, y él no insistió. Mientras las mujeres sorbían el líquido espeso con mal disimulada incomodidad, un silencio que no era del todo silencio se instaló en la sala como un reptil: resbalando por el suelo de tablas barnizadas y por el entelado que cubría las paredes; deslizándose sobre los muebles de factura europea y entre los óleos de paisajes y bodegones. El intérprete, apenas un veinteañero imberbe, permanecía desconcertado con las manos sudorosas entrelazadas a la altura de sus partes pudendas, pensando para sus adentros qué diablos hago yo aquí. Por el aire, entretanto, planeaban mil sonidos. Del patio subía el eco del trajín de los criados mientras regaban las losas con agua de laurel. De la calle, a través de las rejas de forja, llegaba el repiqueteo de cascos de mulos y caballos, los lamentos de los mendigos suplicando una limosna y el grito del vendedor esquinero que pregonaba machacón su mercancía. Empanadas de manjar, tortillas de cuajada, ate de guayaba, dulces de maíz. Las señoras se rozaron los labios con las servilletas de holanda recién planchadas, sonaron las cinco y media. Y después no supieron qué hacer. El