“Un relato conmovedor que le da un rostro humano a los indocumentados, tan bello como marcado de cicatrices. Imprescindible”.— Kirkus Reviews , reseña destacada. Basada en el libro homónimo para adultos, La Travesía de Enrique de Sonia Nazario está disponible en su versión adaptada para lectores jóvenes traducida al español por Ana Ras. Esta es la verdadera historia de Enrique, un adolescente hondureño que emprende un viaje arduo y peligroso en busca de su madre, quien se vio forzada a dejarlo de niño para marcharse a los Estados Unidos a trabajar. La historia de Enrique refleja la lucha diaria de los migrantes, legales e ilegales, y las complejas decisiones que enfrentan sólo por intentar sobrevivir y satisfacer las necesidades básicas de sus familias. Entretejidos con fluidez en este apasionante relato real para jóvenes, surgen interrogantes perfectos para debatir en el aula. Incluye un suplemento fotográfico de ocho páginas y un epílogo que describe lo que les ha ocurrido a Enrique y su familia desde que se publicó la edición para adultos. “El estilo directo y periodístico de Nazario resulta efectivo en este relato rico y complejo. Un agregado valioso para las colecciones de literatura juvenil”.— School Library Journal “El debate tan complejo y desgarrador como actual sobre la inmigración y los derechos de los inmigrantes adquiere un rostro humano en este relato magistralmente narrado que sin duda suscitará discusiones tanto en el aula como el hogar”.— Booklist Libro destacado de estudios sociales para jóvenes de NCSS-CBC El mejor libro para adolescentes del año según Kirkus Reviews Obra seleccionada por el Junior Library Guild “Magnífico . . . La Travesía de Enrique es una historia de amor, de familia, de hogares”. —The Washington Post Book World “Un informe lacerante escrito desde las líneas de avanzada de la inmigración . . . angustioso y conmovedor”. — People (cuatro estrellas) “Extraordinaria . . . aunque solo sea como historia de aventuras, vale la pena leer La travesía de Enrique . . . Con su impresionante trabajo periodístico, Nazario logra que el problema de la inmigración deje de ser una cuestión política para volverse una historia personal”. — Entertainment Weekly “Cautivante y desgarradora . . . una historia que clamaba que alguien la contara”. — The Christian Science Monitor “Una verdadera hazaña periodística. [Sonia Nazario] es increíblemente minuciosa e intrépida”. — Newsday Sonia Nazario tiene más de veinte años de experiencia como periodista especializada en cuestiones sociales, y su puesto más reciente fue como reportera de proyectos para el Los Angeles Times . Sus reportajes se han caracterizado por abordar temas de difícil solución, como el hambre, la drogadicción y la inmigración. Sus artículos periodísticos y su libro la han hecho merecedora de numerosos premios. Su reportaje La Travesía se Enrique , publicado en el periódico Los Angeles Times , ganó más de doce premios, entre ellos el Premio Pulitzer al mejor reportaje de divulgación, el premio Robert F. Kennedy al periodismo (Grand Prize), y el premio a la excelencia Guillermo Martínez-Márquez otorgado por la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos. Nazario trabaja para Kids In Need of Defense, una organización sin fines de lucro fundada por la Corporación Microsoft y Angelina Jolie que ofrece ayuda legal gratuita a niños migrantes que viajan sin un acompañante. Sonia Nazario vive en Los Angeles. EL NIÑO QUE QUEDÓ ATRÁS El niño no comprende. Lourdes sí comprende, como sólo una madre puede comprender, el terror que está por causar. Sabe el dolor que sentirá Enrique y luego el vacío. No le habla. No lo puede mirar siquiera. Enrique no tiene la menor sospecha de lo que ella está por hacer. ¿Qué será de él? El niño la ama profundamente como sólo un hijo puede amar. No deja que otros lo bañen o le den de comer. Con Lourdes, es abiertamente cariñoso. “Dame pico, mami”, le pide una y otra vez, frunciendo los labios para que ella lo bese. Con Lourdes, es parlanchín. “Mire, mami”, dice en voz baja, preguntándole sobre todo lo que ve. Sin ella, la timidez lo abruma. Ella sale despacio al portal. Enrique se aferra a sus piernas. A su lado, se ve muy pequeño. Lourdes lo quiere tanto que no acierta a decir nada. No se atreve a llevar su fotografía por temor a flaquear. Tampoco se atreve a abrazarlo. El niño tiene cinco años. Viven en las afueras de Tegucigalpa, la capital de Honduras. Lourdes tiene veinticuatro años y se gana la vida vendiendo tortillas, ropa usada y plátanos de puerta en puerta. O encuentra un lugar donde ubicarse en la acera polvorienta cerca del Pizza Hut del centro para vender chicle, galletitas y cigarrillos que lleva en una caja. Para Enrique, la acera es su patio de juegos. Ni hablar de un buen empleo. Lourdes apenas puede alimentar a Enrique y su hermana Belky, de siete años de edad. Nunca ha podido comprarles un juguete o un pastel de cumplea