Considerado el fundador de la novela de Puerto Rico, Manuel Zeno Gandía es uno de los escritores más destacados de la tendencia naturalista. Su obra más conocida es La charca (1894), que muestra la pobreza, el vicio y el dolor. Otra de sus novelas es Redentores. Zeno también escribió relatos, poesía, crítica literaria y ensayo. La descripción del medio ocupa un lugar primordial en todas las novelas de Zeno. Esta novela transcurre un espacio que se halla dominado por fuerzas negativas de diversa naturaleza. Allí se mueven una serie de personajes positivos que acaban siendo vencidos por el poder implacable y fatal del entorno. En La charca la trama se localiza en un entorno rural, que Zeno describe como un espacio donde domina la incultura. En el que las relaciones humanas se hallan marcadas por los instintos más elementales. El camino que lleva al poblado de La charca se describe de como "más propio para cabras y gatos monteses que para seres humanos". Esta novela es una espléndida radiografía de la miseria que rodea a los jornaleros. También es una firme denuncia de los peores vicios sociales (como la usura) y una crítica a las conciencias de los ilustrados. La charca retrata a esta clase social y lo muestra incapaces de llevar a la práctica los cambios sociales que, en teoría, defienden. José Cadalso y Vázquez (Cádiz, 8 de octubre de 1741Gibraltar, 26 de febrero de 1782). España. Su familia procedía por línea paterna del señorío de Vizcaya. Su madre murió durante el parto, y su padre estaba en América y tardó doce años en volver. Fue educado por un tío jesuita, el padre Mateo Vázquez. Cadalso viajó muy joven por Francia, Inglaterra, Italia y Alemania, cuyos idiomas dominaba. Tras una temporada en el Seminario de Nobles de Madrid, vivió de nuevo en París y Londres hasta la muerte de su padre (1761). Entonces regresó a España y se alistó en el regimiento de caballería de Borbón en 1762, participando en la campaña de Portugal. Destacado su regimiento a Madrid, Cadalso se relacionó con el poderoso conde de Aranda, presidente del Consejo de Castilla. Tras unos meses de destierro, Cadalso regresó a Madrid. Por entonces se enamoró de la actriz María Ignacia Ibáñez, quien murió de tifus, a los veinticinco años, el 22 de abril de 1771. Se dice que Cadalso, desesperado ante su muerte, intentó desenterrarla. Poco después escribió Noches lúgubres, obra inspirada en este suceso. En 1777 fue ascendido a comandante de escuadrón. Dos años más tarde participó en el asedio de Gibraltar y fue ascendido a coronel en 1781. Murió el 27 de febrero de 1782, herido por el impacto en la sien de un fragmento de metralla.