En este libro, Stefan Zweig se sumerge en el relato de la vida de tres figuras cabales no solo para la cultura alemana, sino de la cultura europea y occidental: Friedrich Hölderlin, Heinrich von Kleist y Friedrich Nietzsche. Hölderlin , un gran poeta maldito, acabó sus días en estado de locura; Kleist , un escritor sin fortuna, acabó suicidándose a los 34 años tras buscar, con sus obras maestras, el éxito que le fue negado; y Nietzsche , el filósofo que junto con pregonar que Dios, o la idea de Dios, había muerto, daba inicio a un giro radical para la filosofía, pero que acabaría sus días internado por crisis nerviosa en un asilo para locos. Nos dice el autor: «Hölderlin, Kleist y Nietzsche, tienen una evidente similitud ya en su aparente destino de vida: se encuentran, por así decirlo, bajo la misma figura de vaticinio. Los tres son expulsados de su cálido ser por un poder abrumador, hasta cierto punto sobrenatural, hacia un devastador ciclón de pasión y terminan prematuramente en un terrible trastorno mental, una embriaguez fatal de los sentidos, en la locura o en el suicidio. Desconectados de su tiempo, incomprendidos por su generación, lanzan cual meteoros una luz breve y brillante en la noche de su andar...» Publicado en 1925, este libro es una descripción de la capacidad destructiva de lo irracional en el ser humano, una suerte de profecía de su tiempo ante el auge del nazismo.