En este libro, Javier A. Hernández explora los orígenes, el poder y el futuro de la identidad y la nacionalidad puertorriqueña. La identidad puertorriqueña ha sido moldeada por siglos de historia, influencias culturales diversas y complejas dinámicas políticas. En “ La nacionalidad puertorriqueña: sus orígenes, su poder y su futuro ”, encontrarás una colección de ensayos, pensamientos y escritos sobre la historia, la evolución, el futuro y el poder de la identidad, la cultura y la nacionalidad puertorriqueña, centrándonos en cómo el pueblo boricua ha forjado una cultura e identidad nacional única caribeña y latinoamericana que combina elementos indígenas, europeos, africanos y de otras culturas para así forjar a la nación, la cultura y la identidad nacional puertorriqueña que conocemos hoy en Puerto Rico y en las comunidades puertorriqueñas de ultramar, mejor conocido como la diáspora. Además de examinar la importancia de la lengua, la cultura, la amenaza de la asimilación colonial y la historia en la formación de esta cultura e identidad boricua, el libro muestra y considera su papel en el presente y el futuro de Puerto Rico, particularmente su relación estrecha e importante en la lucha por la independencia y soberanía nacional de Puerto Rico. El libro trabaja los siguientes temas: El legado y las raíces culturales e históricas de la identidad nacional puertorriqueña - El efecto político y colonial sobre la cultura y la identidad puertorriqueña - La nacionalidad y la ciudadanía en Puerto Rico - La resistencia boricua al proyecto asimilista, colonialista y racista estadounidense - La resistencia boricua y el nacionalismo cultural, político y lingüístico - El rechazo cultural, político e histórico boricua a la asimilación y americanización - La resistencia boricua en contra del coloniaje, la represión y la persecución - El futuro y la esperanza de la cultura, identidad y la nacionalidad puertorriqueña El autor afirma: “sin identidad, no hay nación. Sin nación, no hay nacionalidad. Sin nacionalidad, no hay independencia. Es nuestro deber, como boricuas, reconocer, defender, amar y preservar la identidad, cultura y nacionalidad puertorriqueña para nuestros hijos, nietos y las futuras generaciones de boricuas.”