Indudablemente que la seguridad nacional tiene que ver con la permanencia del Estado, y de igual manera la existencia de éste corresponde a la integración de sus elementos, los cuales, a efecto de que efectivamente su actuación corresponda a la de un Estado, debe ser de forma tan integral que cualquier deficiencia en alguno de ellos se traducirá en afectación y por tanto se ofrecerá vulneración a la seguridad nacional.Los conflictos armados o guerras, al observarlos a simple vista ofrecerían la idea de que sin lugar a dudas surgen por representar una amenaza a la seguridad nacional de tal o cual Estado, sin embargo podríamos también contemplarlo dentro de un contexto de la integridad del mismo en todos sus elementos , esto es, territorio, población, gobierno e intereses nacionales y precisamente en cuanto al último de ellos, no siempre puede atribuirse el calificativo de nacional por no provenir de una genuina voluntad de la nación y es por tanto cuando surge la paradoja.Al analizar algunas de las guerras que en el pasado sucedieron, tanto externas como internas, podemos dilucidar un poco mejor dicha paradoja.