¿CÓMO NOS PROTEGE LA IGLESIA DEL FALSO EVANGELIO? Un gran número de iglesias alrededor del mundo leen la Biblia regularmente, pero como no entienden su mensaje principal, acaban predicando un falso evangelio semana tras semana. La teología bíblica es uno de los más importantes mecanismos de protección contra este peligro porque te ayuda a leer la Biblia teniendo en cuenta su mensaje central, y te ayuda a ver cómo este culmina en la persona y obra del Señor Jesucristo. Nuestro objetivo es ayudar a las iglesias locales para que puedan proteger el evangelio verdadero. En primer lugar, este libro te va a proveer el marco teológico necesario para entender la línea narrativa de las Escrituras y, en segundo lugar, te va a explicar ciertos principios básicos para dar prioridad a la enseñanza de su mensaje. "Si estás buscando un libro que sepa explicar la teología bíblica y aplicarla bien, ¡no busques más! Estoy gratamente impresionado por la gran cantidad de sólida enseñanza que contiene un volumen tan pequeño". — Miguel Núñez , pastor principal de la Iglesia Bautista Internacional, Santo Domingo; autor de El poder de la Palabra para transformar una nación. "La teología bíblica es esencial para la iglesia, para la predicación y para nuestra vida diaria. Este libro es una muy útil herramienta para pastores, maestros y creyentes en general". — Thomas R. Schreiner , profesor de Interpretación del Nuevo Testamento; profesor de Teología Bíblica, The Southern Baptist Theological Seminary Nick Roark (Master of Divinity, SBTS), sirve como pastor de Franconia Baptist Church en Alejandria, Virginia (Estados Unidos). Anteriormente, sirvió en el equipo pastoral de Capitol Hill Baptist Church en Washington, D. C. Robert Cline es el director gerente del programa de capacitación de la Junta Internacional de Misiones de la Convención Bautista del Sur de Estados Unidos. CÓMO ENCONTRAR EL MENSAJE CENTRAL DE LA HISTORIA Cuando yo —Nick— estaba en la escuela primaria, uno de mis compañeros presentó un resumen de una historia escrita por C. S. Lewis que hablaba de cuatro niños, un león que era rey, una bruja blanca y una tierra mágica que estaba oculta y a la cual se accedía a través de un armario. ¡La historia me cautivó! Así pues, compré el libro Las crónicas de Narnia y lo leí con placer. Pero años más tarde, después de mi conversión a Cristo, me di cuenta de que había pasado por alto la obvia intención del autor de dirigir a sus lectores hacia Cristo. Es posible leer una historia, encontrarla interesante y, aun así, perderte por completo su mensaje central. Por ejemplo, podrías poner una atención desmedida en el escenario o en los persona- jes secundarios. Podrías leer solamente párrafos aislados o saltar sin rumbo de un lugar a otro. Incluso podrías tratar de confeccio- nar la trama de la historia o su moraleja desde diversas secciones desconectadas. Pero si haces algo así, lo más probable es que ma- linterpretes la historia, la figura del héroe y los temas principales. La Biblia es una historia divinamente inspirada y narra dicha gran historia —también llamada metanarrativa— a través de una colección de historias, canciones, poesía, dichos sapienciales, evangelios, cartas y literatura apocalíptica. En conjunto, estos es- tilos diversos cuentan la historia verídica de la obra redentora de Dios en el mundo. La Biblia contiene sesenta y seis libros escritos por diferentes autores. Dichos autores fueron inspirados por el Espíritu Santo, quien usó la personalidad y el contexto propio de cada uno de ellos para entregarnos el canon de las Escrituras, el cual contiene un único mensaje y tema principal.