Escrito a partir del viaje aéreo que Chaves Nogales hizo en 1928 —de Madrid a Bakú, pasando por Berlín y Leningrado—, este libro cuenta cómo la aviación naciente cambió la forma de mirar Europa. Chaves escribe con prosa limpia y ojo de reportero: aeródromos precarios, pilotos y radiotelegrafistas, y ciudades vistas a ras de hélice. La obra está llena de anécdotas increíbles, en un vuelo nocturno desde Tempelhof describe que el trimotor llevaba «paquetes de magnesio» en las puntas de las alas para prenderlos para iluminar el camino si había que tomar tierra a oscuras; una solución tan rudimentaria como fascinante. Otra escena memorable: un aterrizaje forzoso en un campo de trigo del sur de Francia, con olor a caucho quemado y el avión dentro de la zanja de una viña. La combinación de crónica de viajes y periodismo vivo es perfecta para quien disfrute de historia, aviación e historias verdaderas que se leen de un tirón.