Sophie Carell se está haciendo un nombre, pero no es sobre el escenario ni en la pantalla, donde alguna vez planeó hacer carrera. Al aceptar los lentes malditos que le legó su tía abuela Daphne, los cuales le otorgaron el don de la clarividencia, Sophie ha ayudado al detective Murdoch Ashcroft a cerrar varios casos y sus habilidades son muy solicitadas. Pero Sophie tiene que decidir: ¿continuará con las audiciones y la actuación, o tomará el lugar de su tía abuela Daphne, lo que incluye ayudar a resolver el caso sin resolver de la misteriosa muerte de una reina de belleza? Los problemas se gestan alrededor de Sophie, ya que su protector, el apuesto y poderoso Lukas Lens, no está seguro de poder cumplir con su papel, y el sombrío detective Murdoch Ashcroft se perfila como su posible enemigo. Amigos y enemigos cruzan la línea en el segundo volumen de Los lentes de la clarividente.