Las huellas de mis estaciones es un libro de poesía para quienes saben que la vida no se vive en línea recta, sino en ciclos: primaveras que renacen, veranos que arden, otoños que desprenden y inviernos que enseñan a esperar. En estas páginas, Arnaldo Benítez recorre lo cotidiano y lo íntimo con una voz cercana: la infancia, la memoria, el amor, la pérdida, la fe, la selva misionera y esas preguntas que aparecen cuando el ruido se apaga. Cada poema deja una marca: una huella que no pretende dar respuestas perfectas, pero sí acompañar al lector en su propia búsqueda de sentido. Y cuando las cuatro estaciones no alcanzan, surge una quinta: esa que no existe en el calendario, donde se mezclan lo que se perdió, lo que todavía duele y lo que, a pesar de todo, sigue de pie. En esta obra encontrarás: Poemas breves y narrativos , con imágenes sensoriales y emociones reconocibles. - Un recorrido por las estaciones del alma : renacer, plenitud, caída y silencio. - Una “quinta estación” , donde conviven cicatriz, memoria y esperanza. - Ilustraciones y acceso a contenido extra : cada poema incluye un código QR que te lleva al sitio oficial del autor para leerlo online y escuchar música creada para acompañar los versos (contenido adicional gratuito, sujeto a actualizaciones en futuras ediciones). Si alguna vez sentiste que la vida te cambió el clima por dentro, este libro es para vos: una invitación a leer despacio, a recordar, y a descubrir que cada estación deja su huella. A los cincuenta años me encontré en un cruce de caminos: entre lo vivido y lo que todavía me aguarda. De esa necesidad de abrir una ventana —de dejar salir el aire de adentro y permitir que entre el de afuera— nació Las huellas de mis estaciones . ✦ Cómo nació este libro Durante muchos años mi oficio estuvo del lado de la lógica y la tecnología, resolviendo problemas desde la programación. La poesía llegó como un contrapeso: una forma de escuchar lo que suele callarse y darle forma a lo invisible. Estos poemas no nacieron en serie; llegaron a destiempo, cambiaron de piel y esperaron su turno de luz. ✦ De qué hablan estos poemas No todo lo que aquí nombro me ocurrió tal cual. En estos versos se mezclan realidad y fantasía. A veces escribo desde lo vivido; muchas otras, desde la empatía: me pongo en el lugar de otros, de historias que me rozaron, de alegrías y tristezas que aprendí a leer en las miradas. ✦ Una experiencia de lectura distinta Los poemas fueron escritos íntegramente por mí. A partir de ellos, se incorporan ilustraciones y músicas creadas con asistencia de inteligencia artificial como acompañamiento expresivo. Imagen y sonido no reemplazan la palabra: dialogan con ella. ✦ Para quien lee Puedes recorrer el libro de principio a fin o abrirlo al azar. Ojalá estas páginas te encuentren donde estés y te inviten a escuchar tus propios pasos. Las huellas de mis estaciones recorre las estaciones del alma: primaveras de brote y asombro, veranos de intensidad, otoños de balance e inviernos de aprendizaje. Cada poema es una marca que el tiempo, la emoción y el silencio dejan a su paso. En estas páginas se mezclan realidad y fantasía: a veces la voz nace de lo vivido; muchas otras, de ponerse en el lugar de alguien más y hablar por esa materia común que nos atraviesa a todos. La obra suma, como acompañamiento expresivo, ilustraciones y músicas creadas con asistencia de inteligencia artificial, en diálogo con la palabra poética. Puedes leerlo de principio a fin o abrirlo al azar. Ojalá encuentres aquí compañía, consuelo o una chispa de ánimo. Un libro de poemas para quienes saben que la vida cambia de estación sin pedir permiso. En Las huellas de mis estaciones , Arnaldo Benítez traza un recorrido donde lo íntimo se vuelve universal: familia, amistad, amor, memoria y pérdidas dialogan con la naturaleza profunda de Misiones y con esas preguntas que nos acompañan desde siempre. Cada poema tiende un puente: entre generaciones, entre la risa y el duelo, entre lo cotidiano y lo trascendente. Desfilan una abuela que arrulla, un amigo que escucha, una madre que resiste; y también el silencio del río, la fragilidad de un corazón herido, o el canto apagado de un linyera que alguna vez trajo compañía. No todo nace de vivencias propias: muchas piezas son empatía, ecos de historias ajenas y emociones compartidas. Por eso este libro puede sentirse como un espejo. Porque, al final, la vida —con sus pérdidas y renacimientos— deja huellas. Y también, a su modo, enseña esperanza. Arnaldo Benítez nació y creció en Puerto Iguazú, Misiones, en la tierra colorada del nordeste argentino. Su infancia transcurrió entre plazas de pueblo, tardes de lluvia sobre techos de cinc y la presencia constante de la selva: paisajes que, con el tiempo, se volvieron materia viva de su escritura. Desarrollador de software y productor asesor de seguros, su vida profesional se movió siempre entre la técnica y el trato humano. Esa doble mirada —la del que construye herrami