En el corazón de la Ciudad de México, el protocolo diplomático está a punto de teñirse de sangre y ceniza. Seis desconocidos llegan al Centro Histórico para el MXMUN 2026, el modelo de Naciones Unidas más competitivo del país. No buscan varitas mágicas ni profecías heroicas; buscan becas, prestigio y sobrevivir a la jungla de asfalto. Sin embargo, la ciudad tiene otros planes. Bajo las capas de esmog y concreto de Tlatelolco, una frecuencia antigua ha comenzado a vibrar. Mateo lucha contra un perfeccionismo que le quema los nervios; Noelia percibe verdades que los videntes ignoran; Clara esconde una mirada que puede derribar a un hombre; y Valeria camina con el frío de quien ya ha estado muerta. Mientras los delegados debaten sobre la paz mundial en cómodos auditorios, en las cuevas del Ajusco algo se retuerce. Un sacerdote sin nombre ha recuperado su identidad: Axoxco . Él no busca enseñarles; busca devorarlos. Cuando el primer sismo que nadie más nota sacuda sus realidades, los seis comprenderán que sus crisis personales son en realidad el despertar de una herencia violenta y divina. No hay escuelas de magia, solo pasillos de piedra, el rugido del Metro y la certeza de que, para que el Sol siga brillando, alguien tiene que ser sacrificado. La diplomacia ha terminado. El ciclo de la sangre acaba de empezar.