Nunca me abandones / Never let me go (Spanish Edition)

$14.41
by Kazuo Ishiguro

Shop Now
Uno de los mejores libros del Siglo XXI según el New York Times Hailsham aparenta ser un agradable internado inglés, lejos de las influencias de la gran ciudad. La escuela se ocupa bien de sus estudiantes, enseñándoles arte y literatura y todo lo necesario para que se conviertan en el tipo de persona que la sociedad espera. Pero, curiosamente, en Hailsham no se enseña nada sobre el mundo exterior, un mundo con el que casi todo contacto está prohibido. Dentro de Hailsham, Kathy y sus amigos Ruth y Tommy crecen indiferentes ante el resto del mundo, pero será solamente cuando finalmente dejen la seguridad de la escuela que se darán cuenta de lo que Hailsham en realidad esconde.     Nunca me abandones rompe con los limites de la novela literaria. Es un misterio conmovedor, una hermosa historia de amor, una crítica mordaz de la arrogancia humana y también una investigación moral de cómo tratamos a la gente más vulnerable en nuestra sociedad. En su exploración del tema de la memoria y el impacto del pasado en un posible futuro, Ishiguro ha creado su libro más conmovedor hasta la fecha. “Una novela maravillosa. La mejor que Ishiguro ha escrito desde la sublime Los restos del día ”. — The Washington Post “Lo que Ishiguro ha hecho en estas páginas con tanto arte no es solo construir un aterrador puzzle, sino también crear un mundo ficticio único”. — The New York Times Kazuo Ishiguro es el autor de cinco novelas, incluyendo Los restos del día , la cual ganó el Premio Booker y se convirtió en un bestseller internacional. Sus libros han sido traducidos a veintiocho idiomas. En 1995 fue destacado con la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura, y en 1998 fue nombrado Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres por el gobierno francés. Vive en Londres con su esposa e hija. I Mi nombre es Kathy H. Tengo treinta y un años, y llevo más de once siendo cuidadora. Suena a mucho tiempo, lo sé, pero lo cierto es que quieren que siga otros ocho meses, hasta finales de año. Esto hará un total de casi doce años exactos. Ahora sé que el hecho de haber sido cuidadora durante tanto tiempo no significa necesariamente que piensen que soy inmejorable en mi trabajo. Hay cuidadores realmente magníficos a quienes se les ha dicho que lo dejen después de apenas dos o tres años. Y puedo mencionar al menos a uno que siguió con esta ocupación catorce años pese a ser un absoluto incompetente. Así que no trato de alardear de nada. Pero sé sin ningún género de dudas que están contentos con mi trabajo, y, en general, también yo lo estoy. Mis donantes siempre han tendido a portarse mucho mejor de lo que yo esperaba. Sus tiempos de recuperación han sido impresionantes, y a casi ninguno de ellos se le ha clasificado de «agitado», ni siquiera antes de la cuarta donación. De acuerdo, ahora tal vez esté alardeando un poco. Pero significa mucho para mí ser capaz de hacer bien mi trabajo, sobre todo en lo que se refiere a que mis donantes sepan mantenerse «en calma». He desarrollado una especie de instinto especial con los donantes. Sé cuándo quedarme cerca para consolarlos y cuándo dejarlos solos; cuándo escuchar todo lo que tengan que decir y cuándo limitarme a encogerme de hombros y decirles que se dejen de historias. En cualquier caso, no tengo grandes reclamaciones que hacer en mi propio nombre. Sé de cuidadores, actualmente en activo, que son tan buenos como yo y a quienes no se les reconoce ni la mitad de mérito que a mí. Entiendo perfectamente que cualquiera de ellos pueda sentirse resentido: por mi habitación amueblada, mi coche, y sobre todo porque se me permite elegir a quién dedico mi cuidado. Soy una ex alumna de Hailsham, lo que a veces basta por sí mismo para conseguir el respaldo de la gente. Kathy H., dicen, puede elegir, y siempre elige a los de su clase: gente de Hailsham, o de algún otro centro privilegiado. No es extraño que tenga un historial de tal nivel. Lo he oído muchas veces, así que estoy segura de que vosotros lo habréis oído muchas más, por lo que quizá haya algo de verdad en ello. Pero no soy la primera persona a quien se le permite elegir, y dudo que vaya a ser la última. De cualquier forma, he cumplido mi parte en lo referente al cuidado de donantes creados en cualquier tipo de entorno. Cuando termine, no lo olvidéis, habré dedicado muchos años a esto, pero sólo durante los seis últimos me han permitido elegir. Y ¿por qué no habían de hacerlo? Los cuidadores no somos máquinas. Tratas de hacer todo lo que puedes por cada donante, pero al final acabas exhausto. No posees ni una paciencia ni una energía ilimitadas. Así que cuando tienes la oportunidad de elegir, eliges lógicamente a los de tu tipo. Es natural. No habría podido seguir tanto tiempo en esto si en algún punto del camino hubiera dejado de sentir lástima de mis donantes. Y, además, si jamás me hubieran permitido elegir, ¿cómo habría podido volver a tener cerca a Ruth y a Tommy después de todos estos años? Pero, por supuesto, cada dí

Customer Reviews

No ratings. Be the first to rate

 customer ratings


How are ratings calculated?
To calculate the overall star rating and percentage breakdown by star, we don’t use a simple average. Instead, our system considers things like how recent a review is and if the reviewer bought the item on Amazon. It also analyzes reviews to verify trustworthiness.

Review This Product

Share your thoughts with other customers