Padres y abuelos educadores en la fe es la aportación del trabajo grupal de papás y de abuelitos que reconocen por su propia experiencia el valor de la vida y de la familia: “La importancia central de la familia”, porque es el ámbito donde la vida, don de Dios, debe ser acogida y protegida contra los múltiples ataques a que está expuesta, y pueda desarrollarse según las exigencias de un auténtico crecimiento humano. Reconociendo a la familia que constituye la sede de la cultura de la vida» En la familia se cultivan los primeros hábitos de amor y cuidado de la vida, como por ejemplo el uso correcto de las cosas, el orden y la limpieza, el respeto al ecosistema y la protección de todos los seres creados. La familia es el lugar de la formación integral, donde se desenvuelven los distintos aspectos, íntimamente relacionados entre sí, de la maduración personal. En la familia se aprende a pedir permiso, a decir «gracias» como expresión de una sentida valoración de lo que recibimos, a dominar la agresividad o la voracidad, y a pedir perdón cuando hacemos algún daño. Estos pequeños gestos de sincera cortesía ayudan a construir una cultura de la vida compartida y del respeto a lo que nos rodea. (Laudato si 213) Con este documento deseamos colaborar en la educación en valores para sus hijos o nietos, desde las canciones de cuna, hasta brindarles el apoyo necesario para que elaboren su proyecto de vida.