Olvidamos los nombres de la gente, cometemos errores al hablar o al escribir, tenemos actos fallidos, meteduras de pata, descuidos… Hay quien piensa que es normal, que acumulamos demasiados recuerdos en la cabeza, que hacemos muchas cosas a la vez, que vamos cumpliendo años… Sin embargo, Freud creía que nuestro inconsciente estaba al acecho, siempre dispuesto a traicionarnos al menor descuido.Psicopatología de la vida cotidiana se publicó en 1904. El neurólogo austriaco (1856-1939) ya había tenido otros éxitos de ventas, como La interpretación de los sueños (también publicado por Balloon Editorial), pero aún no había hecho sentir a la gente que hasta el acto más corriente de cada día podía tener una causa detrás, unas veces neurótica y otras de ocultación, negación, angustia, fobia.Este libro habla de la función psíquica de la memoria. Lo disfrutarán quienes crean, como Sigmund Freud, que nada se olvida sin una razón determinada, y también quienes busquen una lectura amena, curiosa y sorprendente. Incluso gustará a todos aquellos que amen la lengua, por sus curiosas asociaciones lingüísticas e idiomáticas. Psicopatología de la vida cotidiana es uno de los clásicos más influyentes en el pensamiento, la cultura y la psicología del siglo XX.