Para muchos de nosotros, la primera experiencia con la pérdida tiene que ver con una mascota. Escribir una carta a esa mascota puede ayudarnos a procesar nuestras emociones. Eso es lo que descubrirás en Dear Mario . En esta historia sobre un niño que afronta por primera vez la pérdida, Pedro escribe una carta a Mario, el chihuahua de la familia, porque necesita decirle unas últimas cosas. Por ejemplo, lo mucho que le gustaba acariciarle el vientre y verle correr en el parque. Y lo increíble que era que Mario siempre sabía cuándo Pedro no se sentía bien. Pero, sobre todo, Pedro quiere que Mario sepa que lo quiere, lo extraña y nunca lo olvidará. “Ya sea un perro grande y peludo o un pequeño amasijo de afecto, este conmovedor relato ayuda a niños y adultos a afrontar la pérdida de su propio Mario. Como dijo alguien, la vida de un perro dura solo unos años de la nuestra, pero nosotros estamos con ellos todo el tiempo. Pedro y Mario nos enseñan que, incluso después de la separación, el amor nunca nos abandona.” —Patt Morrison, autora, locutora y amante de los perros Ya sea un perro grande y peludo o un pequeño amasijo de afecto, este conmovedor relato ayuda a niños y adultos a afrontar la pérdida de su propio Mario. Como dijo alguien, la vida de un perro dura solo unos años de la nuestra, pero nosotros estamos con ellos todo el tiempo. Pedro y Mario nos enseñan que, incluso después de la separación, el amor nunca nos abandona. -Patt Morrison, autora, locutora y amante de los perros.