En el barrio El Caimito, en las afueras de Santiago de los Caballeros, Rosa Montero tiene sesenta y un años y una dignidad que no se compra ni se hereda: se construye. Se construye levantándose antes que nadie, amasando lo que hay que amasar, criando lo que hay que criar. Cuando una herencia disputada y un abogado sin escrúpulos amenazan con deshacer todo lo que ella edificó a lo largo de una vida, Rosa tiene que enfrentarse no solo a la injusticia, sino a los secretos que el tiempo entierra y que tarde o temprano reclaman su lugar. Una novela sobre la fuerza silenciosa de las mujeres que el Cibao produce sin aplausos. Sobre lo que se pierde, lo que se defiende y lo que jamás se negocia. "El que nació pa' lo que nació, no hay cerca que lo detenga." — Dicho cibaeño