Cuando te enfrentas a una historia que se encuentra entre las palabras de un libro, se crean inevitablemente expectativas de disfrute y emoción. En la que empapa este texto conviven principios, valores, conflictos humanos, historia reciente de nuestro país, emociones, humor y tragedia. En resumen, la misma vida en formato escrito, a través de unos personajes tan fantásticos como lo son las personas reales que los inspiran. Toda esta historia de historias y sus protagonistas destilan algo que escasea más que los torreznos en Finlandia,: la generosidad. Esta novela me invita a recordar una poesía de Jacinto Benavente, “En el meeting de la humanidad” que concluye con algo que nunca deberíamos olvidar.