Tunja se presenta al visitante como una ciudad donde la historia no se limita a los archivos, sino que se manifiesta en cada piedra, cada sombra y cada rincón. Conocida por su rica herencia colonial, la ciudad alberga un tesoro de iglesias, plazas y casonas que conservan el legado de un urbanismo y una cultura material que se gestaron entre los siglos XVI y XVII. Sin embargo, la Tunja que se revela ante nuestros ojos es más que un simple vestigio del pasado; es un espacio dinámico, en constante transformación, donde el tiempo, los estilos y las memorias se entrelazan de manera intrincada. Este libro, Siluetas de Tunja , se inscribe en esta compleja realidad. A través de la representación de lugares coloniales icónicos en forma de siluetas, se propone una exploración estética y cultural que reduce la ciudad a sus contornos esenciales, al mismo tiempo que amplifica su poder evocador. La silueta, despojando el exceso de detalles, invita a una nueva mirada, a redescubrir lo familiar desde una perspectiva renovada. En este proceso, la arquitectura se convierte en un signo, un lenguaje visual que narra la historia de la ciudad. Al abordar la representación de Tunja a través de siluetas, se plantea preguntas sobre la memoria, la identidad y la pertenencia. Cada silueta captura no solo la forma del edificio, sino la esencia de lo vivido en su interior. La arquitectura se convierte así en un testigo mudo, un portador de historias que trascienden el tiempo. Al invitarnos a reconocer la ciudad como un sistema de correspondencias, Siluetas de Tunja nos recuerda que cada rincón de esta urbe es un capítulo de un relato colectivo que merece ser explorado y celebrado.