En este libro les invito a conocer la vida y el pensamiento de dos grandes pensadores: Tomás Moro y Erasmo de Roterdam. Además, eran buenos amigos. Dos personas que reflexionaron en un contexto histórico maravilloso y al mismo tiempo conflictivo, como fue el Renacimiento. Los unía muchas cosas, una de ellas era la preocupación por la cuestión ético social. Veremos en estas páginas algunos aspectos poco conocidos de estos estudiosos. Pero no me detendré sólo en la mera exposición, sino que buscaré movilizar a los lectores hacia un cambio social. Para que, analizando el pasado, nos sintamos motivados a trabajar por otra historia que dignifique e incluya a los pueblos en el presente. A pesar del título, podemos encontrar en estos autores elementos que nos permitan elaborar un proyecto político razonable y posible. Es que la cuestión política y económica incluye ver dos temas opuestos pero relacionados: lo ideal y la locura. Es decir ¿Cuál sería una manera digna de gobierno? ¿Cómo construir una sociedad que no actúe contra ella misma? Para ello, ¿qué locuras personales y sociales debemos enfrentar? Aunque ¿toda locura es mala? Erasmo nos dirá que la peor insensatez es la búsqueda desmedida del poder y la desesperación por el dinero y las posesiones. Aunque muchos de quienes padecen este trastorno parecen muy “normales”, e incluso sean quienes nos suelen gobernar o quienes frecuentemente lideran los medios más influyentes. Una manera de ponerles límites es descubrirlos, haciendo que se les caigan las máscaras. Erasmo, más que Moro, es un especialista en no dejar “títere con cabeza”. Pero lo hace buscando sanar. Moro y Erasmo se enrolan en lo que llamamos el humanismo cristiano. Están convencidos que si el cristianismo se vive con coherencia, nos mejora como personas y puede lograr una sociedad digna para todos. El tema es cómo vivirlo congruentemente. Bueno, ellos nos proporcionan algunas ideas. Y si quizás parezca que el siglo XXI tenga un tanto arrinconados a Moro y Erasmo por la mala política y el crimen organizado, ellos nos dirían que lo insólito puede tener plasmaciones parciales y de a poco generar un lugar feliz. En definitiva, que la lectura de este libro nos inspire para construir, en el ambiente que sea, un lugar donde sea bueno vivir. Si bien este libro puede ser leído como una unidad en sí mismo, les recuerdo que forma parte de una gran Historia del Pensamiento que voy publicando progresivamente en Amazon.