El abogado José Custodio se enfrenta a un caso que la mayoría de veces se desestima por entrar en el terreno de hechos no comprobables. Es así como acepta el reto de defender a Samuel, un joven acusado de asesinar al párroco de su iglesia, y que alega en su defensa haberlo hecho bajo la posesión de un demonio. Se convierte en un CASO IMPOSIBLE de llevar a juicio, y sobre todo, de ganar. Dando paso a la duda razonable y escalando la justicia a un plano diferente al terrenal, se pone en tela de juicio el sistema para liberar más que un acusado, a un alma, con las leyes de Dios y de los hombres. ¿Defenderías este tipo de casos